Viajes · En español
Todo sea por él...

–Sólo los nacos se pelean de por vida –afirmaba un exitoso hombre de negocios–, la gente bien –complementaba– no se pelea de por vida. Luego tienes que hacer un negocio con alguien y ya con eso se te olvida todo. Te cuidas más, pero nadie bien deja perder una oportunidad.
–A mí me vale que se peleen que al fin y al cabo me van a robar no importa quien –señalaba alguien más.
Pues sí, a fin de cuentas no compiten para ofrecernos precios competitivos p, pelean por llevarse una jugosa rebanada del negocio que ha encumbrado a Slim como líder del listado de los hombres más ricos de la revista Forbes. Pero bueno: todo sea por él. Orgullo de México.
No importa que cuando uno vaya al Globo a comprar panes, estos cuesten más que en una panadería europea (un chocolatín -pain au chocolat- a 15 pesos) y que sean del día anterior. Qué importa, pues estamos cooperando para el último baluarte nacionales, nuestro orgullo pues qué países pueden alimentar una posición así. Dicen que caballo que alcanza gana y lo que a muchos les tomaría desarrollar un invaluable invento como Gates o fortunas de generaciones, Slim se encumbró desde apeas hace 20 años, recordemos que fue el ganador de la licitación para la privatización de Telmex que otorgaba una garantía de monopolio avalada por el estado.
No importa que paguemos las tarifas telefónicas más altas de los países miembros de la OCDE. Todo sea por él !!!
ha ha !!!!
Pero, todo sea por él.
La ética de los negocios es práctica. Por ello el pleito a muerte entre Salinas Pliego y Azcarraga contra Carlos Slim. que llevó a este último a retirar su publicidad de Televisa y a Azcarraga a arriesgar sus acciones en un mercado que Slim sabe bien controlar, no durará de por vida, ya encontrarán nuevos intereses en común: quizás la próxima candidatura presidencial aunque el empresario de origen libanés a veces se ha asomado a las cartas del contrincante contrario, pero recordemos que sólo los nacos se pelean de por vida.
–A mí me vale que se peleen que al fin y al cabo me van a robar no importa quien –señalaba alguien más.
Pues sí, a fin de cuentas no compiten para ofrecernos precios competitivos p, pelean por llevarse una jugosa rebanada del negocio que ha encumbrado a Slim como líder del listado de los hombres más ricos de la revista Forbes. Pero bueno: todo sea por él. Orgullo de México.
No importa que cuando uno vaya al Globo a comprar panes, estos cuesten más que en una panadería europea (un chocolatín -pain au chocolat- a 15 pesos) y que sean del día anterior. Qué importa, pues estamos cooperando para el último baluarte nacionales, nuestro orgullo pues qué países pueden alimentar una posición así. Dicen que caballo que alcanza gana y lo que a muchos les tomaría desarrollar un invaluable invento como Gates o fortunas de generaciones, Slim se encumbró desde apeas hace 20 años, recordemos que fue el ganador de la licitación para la privatización de Telmex que otorgaba una garantía de monopolio avalada por el estado.
No importa que paguemos las tarifas telefónicas más altas de los países miembros de la OCDE. Todo sea por él !!!
Apenas publicada la lista de Forbes los periodistas alemanes expresaron su opinión al respecto. El Kölner Anzeiger, periódico de la región de Colonía, hacía una semblanza del millonario mexicano y señalaba el despegue de su fortuna gracias al monopolio que le otorgó el estado mexicano gobernado en ese entonces por el temible Salinas de Gortari. El Süddeutsche Zeitung, uno de los periódicos nacionales, mencionaba que mientras que Bill Gates y Warren Buffet, segundo y tercero de la lista han prometido donar parte importante de su fortuna, Slim afirma que su forma de apoyar a su país es creando empresas y generando fuentes de trabajo.
ha ha !!!!
Pero, todo sea por él.
Hace una semana, Carme Aristegui entrevisto a Raquel Tibol respecto al recién inaugurado museo Soumaya. La crítica de arte puso en predicamento a Carmen que se notaba nerviosa pues Tibol critico el acervo del museo señalando varias posibles falsificaciones y criticaba la manera que Slim compra arte–por grandes lotes en subastas internacionales–. Realmente no se puede considerar un coleccionista de arte, bueno, tampoco un mecenas ni un altruista. No sé si el nerviosismo de Carmen habrá sido por que la relación entre Slim y Multivisión, más que noviazgo parece amaciato ( recordemos que en el recibo Telmex se carga los costos de la TV satelital de MVS). Hay que escuchar con atención a la Aristegui pues Slim no es un personaje que aparezca mucho en el debate, en fin que, todo sea por él.
Archivo fotográfico

